cerrar
Contact PQRS
Acreditaciones, Premios y Reconocimientos
Alianza Unisimón - El Heraldo
Aquí En la U
Aula Extendida
Autoevaluación
Biblioteca
Bienestar Universitario
Centro de Documentos
Certificados Laborales
Comité Ambiental Institucional
Correo Estudiantes
Correo Funcionarios
Correo Funcionarios Microsoft
Departamento de Ciencias Básicas
Departamento de Ciencias Sociales
Departamento de Pedagogía
Egresados
Excelencia Académica - PIEA
Historia Gráfica
Instituto de Lenguas Extranjeras - ILE
Internacionalización y Cooperación - DICO
ISOTools
Planeación
Portal de Empleo
Preguntas Frecuentes
Pruebas Saber Pro
Rendición de cuentas
Responsabilidad Social Universitaria
Simposio en Educación y Movilidad Social
Talento Humano
Teatro José Consuegra Higgins

Planeación

Planeación

Proyecto Educativo Institucional

Plan estratégico de desarrollo 2018 -2022

Informe de Gestión 2013-2017

Boletín Estadístico 2017

Alianza Unisimón - El Heraldo: La solidaridad que aflora con la migración masiva de Venezuela

Abriéndose espacio entre los andenes para poner algún negocio informal, barriendo locales, cuidando o lavando carros, o vendiendo chucherías por las calles, muchos venezolanos han encontrado en las ciudades del Caribe colombiano una salida temporal a las penurias económicas que atraviesan por la crisis política que vive su país.

Pero a pesar de la inquietud que causa el fenómeno entre quienes sienten que deben fraccionar los posibles medios para obtener su sustento diario y que por ello han llegado a incomodarse, ha primado el ambiente solidario.

Estadísticas reveladas por Migración Colombia dan cuenta de que por lo menos 140 mil oriundos de Venezuela han entrado recientemente de manera irregular a Colombia, mientras otros 166 mil que ingresaron con sus documentos en reglas ya los tienen vencidos y no han salido. Son, además, 588 mil venezolanos los que están registrados con la tarjeta de movilidad fronteriza que les permite entrar y salir, muchos de ellos para abastecerse de alimentos y medicinas ante la escasez en su territorio.

EL HERALDO reportó en días pasados que cerca de 200 venezolanos recién llegados duermen en el parque La India, de Riohacha. Las ayudas proporcionadas por los guajiros les han permitido sobrellevar las condiciones difíciles en que se encuentran. Una familia se dedica, noche tras noche y luego de reunir dinero entre parientes y conocidos, a llevarles comida.

Otros casos como el del barrio Las Flores, en Barranquilla, donde vecinos se pusieron en la tarea de aliviar las carencias de un grupo de diez venezolanos que llegaron a ubicarse en una vivienda estrecha en arriendo, y ni siquiera contaban con colchones para dormir.

También hay iniciativas espontáneas a través de redes sociales y grupos de Whatsaap a través de las cuales algunos ciudadanos recolectan ayudas para las familias que intentan salir adelante en este país y que carecen de elementos básicos para ello.

El sociólogo Raymundo Caviedes, docente-investigador de la Universidad Simón Bolívar, plantea que "como es obvio suponer, una población de inmigrantes de tal magnitud en un país donde persiste la pobreza es propensa a actitudes xenofóbicas. Sin embargo lejos de ello se ha generado un sentimiento colectivo de solidaridad que se manifiesta en la disposición de ayuda y gestos de apoyo". Esto ?añade,- se explica por "la constitución de redes de apoyo entre habitantes de los dos países, fomentadas desde hace más de setenta años por la bonanza del petróleo en el vecino país".

En su concepto, el hecho de que en el Atlántico haya 38.000 venezolanos no es fortuito. "Se debe a que colombianos y venezolanos, "se tienden la mano", como dice la canción "Café y petróleo", de Ana y Jaime: tu patria es mi patria...", apunta el sociólogo.

El economista Florentino Rico Calvano analiza el impacto económico de esta situación para el país. Sobre esto expone que solo pensar que una economía vecina elude responsabilidad implica un costo que afecta el presupuesto y en el gasto público ahondando el déficit estructural de las finanzas públicas.

Señala al respecto que "durante muchos años el intercambio comercial anual entre Venezuela y Colombia llegó a sumar US$ 9.000 millones; hoy solo queda una pequeña porción, resultado del progresivo deterioro de la integración comercial programada estratégicamente del cierre de fronteras para la virtual desaparición de clientes comerciales venezolanos y escasez de productos básicos como la gasolina".

Por eso recalca que este proceso de migración tiene connotaciones económicas, políticas y sociales, y que incluso hay muchos colombianos que aprovechan la oferta de trabajo venezolano para disminuir pagos de salarios afectando a los colombianos.

"Mirar el panorama se aprecia que Colombia afronta crisis en salud que tiene que compartir con los hermanos venezolanos, si miramos su impacto en la economía es lógico que a mayor población disminuye la porción de la torta del presupuesto para cada ciudadanos y la vivienda y los servicios públicos y educación cómo se atienden", expone.

Los expertos consideran que el fenómeno debe ser manejado con medidas profundas que logren atenuar los efectos negativos en la población mientras se atiende a quienes llegan a este territorio en busca de paliativos por la crisis que viven.

En aumento Solicitudes de asilo

Para finales de 2016 habían salido de sus hogares en busca de protección unas 65.6 millones de personas, según los cálculos consignados en la declaración conjunta realizada en junio pasado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), a propósito del Día Mundial del Refugiado. Las organizaciones consideran que es la cifra "más alta de todos los tiempos e incluye 40.3 millones de desplazados internos, 22.5 millones de personas refugiadas y 2.8 millones de solicitantes de asilo".

De la misma forma resaltan, entre los problemas que afectan a los países americanos, la "crisis humanitaria en Venezuela", de la que dicen "ha ocasionado un aumento alarmante del 8.828% de solicitantes de asilo".

Frente a esto las organizaciones expusieron que las medidas de los estados de la región resultan insuficientes y los instaron a tomar medidas concretas para atender la situación y garantizar la protección a todas las personas que lo necesitan.

Barranquilla Headquarters

Headquarters

Carrera 59 No. 59-65
PBX +57 (5) 344 4333.
Fax : +57 (5) 3682892

Postgraduate headquarters

Carrera 54 No. 64-222
PBX +57 (5) 344 3116.
Fax : +57 (5) 3493040

Extended Programs in Cúcuta

Av 3 No. 13-34 La Playa
P.B.X: +57 (7) 582 7070

Barranquilla Headquarters

Headquarters

Carrera 59 No. 59-65
PBX +57 (5) 344 4333.
Fax : +57 (5) 3682892

Extended Programs in Cúcuta
en Cúcuta

Av 3 No. 13-34 La Playa
P.B.X: +57 (7) 582 7070
unisimon logo
Universidad Simón Bolívar. Todos los derechos reservados©|Dirección Tecnología de Información