Investigadores de Unisimón y la Policía lideran campaña de protección de animales silvestres y control de enfermedades
Las jornadas comenzaron previo a la Semana Santa, época en la que se incrementa la caza de hicoteas, morrocoyos, iguanas, babillas y chigüiros con el fin de comercializar sus huevos y carne.
Investigadores de la Universidad Simón Bolívar, con la colaboración del Grupo de Protección Ambiental y Ecológica de la Policía departamental (Deata-Gupae), lideraron una campaña de concientización hacia el cuidado y la protección de animales silvestres en el departamento del Atlántico. La primera jornada se realizó con 655 estudiantes de la sede de bachillerato de la Institución Educativa Técnica Agropecuaria, en el municipio de Ponedera, aprovechando el lanzamiento de su proyecto ambiental PRAe.
La estrategia de divulgación científica 'Microdiverzoo' es parte del proyecto “Estudio de patógenos zoonóticos en animales domésticos, silvestres y artrópodos, bajo el enfoque de One Health, en el departamento del Atlántico”, beneficiado con la convocatoria 874 de Minciencias. Lo lideran la profesora investigadora María Auxiliadora Badillo y las jóvenes investigadoras Steffanía De la Rosa y Carolina Jurado del Programa de Microbiología de Unisimón.
“Entre los resultados del estudio se han detectado diferentes microrganismos transmitidos por garrapatas, causantes de enfermedades febriles en humanos, por lo que se pretende impulsar la vigilancia epidemiológica en la región, y contribuir al diseño de programas de prevención y medidas de control tempranas”, dijo Badillo.
‘Microdiverzoo’ busca sensibilizar a la comunidad y los entes territoriales de salud pública sobre el control de las enfermedades de origen animal, y minimizar la llegada de posibles brotes y epidemias de micoorganismos poco conocidos, como ocurrió con el COVID-19.
Las actividades comenzaron el pasado 3 de marzo, Día Mundial de la Vida Silvestre, época previa a la Semana Santa en la que se incrementa la caza de animales como hicoteas, morrocoyos, iguanas, babillas y chigüiros, con el fin de comercializar sus huevos y carne.
Para evitar la caza, tráfico ilegal y consumo indiscriminado de estas especies se llevaron a cabo una charla sobre las consecuencias de las malas prácticas humanas frente a los recursos naturales y los animales, juegos como el rompecabezas hacia la protección de la fauna y visitas casa a casa llevando un mensaje que promueve conductas ambientales responsables sobre la conservación de la biodiversidad.
Badillo y las jóvenes investigadoras crearon la cuenta Microdiverzoo (@microdiverzoo) en Instagram para mostrar los resultados del proyecto y las actividades realizadas, a través de contenidos creativos con un lenguaje accesible como método para popularizar la ciencia.
“Continuaremos desarrollando la estrategia en diferentes colegios y comunidades del departamento, buscando mejorar nuestra relación con el medio ambiente en pro de la salud pública y la biodiversidad”, informó la profesora.
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