Inteligencia artificial: ¿en Colombia veremos pasar otra revolución industrial?
Ecos del 2do. Foro Internacional de Periodismo Científico realizado el pasado martes, 12 de septiembre, en al Casa de la Cultura de la Universidad Simón Bolívar “La Perla”.
La inteligencia artificial y su integración a los distintos sectores económicos del país, su impacto en la ciudadanía, la toma de decisiones, las libertades y el medioambiente, al igual que los posibles escenarios posibles a partir de la relevancia que tendrá cada vez más, fueron algunas de las más importantes reflexiones del 2do. Foro Internacional de Periodismo Científico.
El evento, organizado por la Dirección de Comunicaciones de la Universidad Simón Bolívar, se dividió en dos paneles. En el primero participaron Edwin Bohórquez Aya, gerente digital de El Espectador; Paola Amar Sepúlveda, vicerrectora de Investigación, Extensión e Innovación de Unisimón; Álvaro Montes, director de Inteligencia Artificial Colombia, del Grupo Prisa Media; Érika Fontalvo, directora general de El Heraldo; y Luis Escaf Jaraba, director científico de la Clínica Oftalmológica del Caribe (Cofca).
Al término del espacio, cada panelista compartió sus reflexiones.
"Unisimón, en su ADN innovador y disruptivo, cuando no se hablaba de esto en el Caribe, decidimos incorporar la IA como oportunidad para cerrar brechas, mejorar productividad, mejorar empleo, acceso a la salud y la educación", destacó Amar.
"La IA es una eclosión tecnológica a la que no podemos renunciar, ya está, forma parte de nuestras vidas, de todos los sectores: empresariales, industriales, salud, los aspectos creativos y, sin duda, el ejercicio del periodismo está signado por la IA. Cómo podemos y queremos abordarla es lo que definirá el futuro", dijo Fontalvo.
"Tenemos que dejar de ver la tecnología como un enemigo y, al contrario, usarla como una herramienta que nos puede ayudar a solucionar tareas y trabajos operativos, para usar mejor el talento, el capital humano, en buscar lo que no puede hacer la IA", reflexionó Bohórquez.
“Somos un país que ocupa un lugar pequeñito en el marco global de la tecnología, somos poco significativo a nivel mundial, pero podemos aprovechar esta cuarta revolución industrial para potenciarnos en lo económico y social; puede pasar si hay políticas públicas que lo apoyen, si toda la ciudadanía se incorpora, o puede pasar como otras revoluciones industriales que las vimos de brazos cruzados y no las incorporamos”, comentó Montes.
“Comenzamos con cuatro, ahora tenemos 32 programadores no solo para investigaciones médicas, sino todos los procesos que disminuyen la papelería y el tiempo que se gasta un médico o un empleado, que se le dedican más bien a estar con un paciente”, dio a conocer Escaf. “La medicina es de las más beneficiadas con la inteligencia artificial para disminuir tiempo operativo de los procesos, evitar filas y recordación de las llamadas: hacemos 36.000 cirugías oculares al año, tenemos 3.500 citas al día y necesitaríamos un callcenter de 100 personas, por lo que creamos un robot que llama a los pacientes, confirma citas y ya lo hemos vendido a varios países”.
IA, libertad de prensa, conciencia humana y paradojas
En el segundo panel intervinieron Patricia Fernández de Lis, redactora jefa de Ciencia, Salud y Tecnología de El País (España); Reynaldo Villarreal González, director del centro AudacIA de Unisimón; Jesús Anturi Perdomo, coordinador periodístico de la revista Intellecta de la Universidad del Norte; y Efraín Rincón Álvarez, director de Shots de Ciencia.
“La inteligencia artificial de la que estamos hablando es muy joven, entonces se están precipitando, creo, muchísimas formas de juzgarlo sin tener todo un conocimiento. Pero, por otra parte, también es verdad que en países como España o Latinoamérica los periodistas que esta es una de esas revoluciones a las que sí nos podemos apuntar, no como otras que nos han pasado por encima”, expuso Fernández de Lis. “Con respecto a la libertad de prensa, está en peligro y ya. Punto. No nos hacía falta la inteligencia artificial para hablar de que la libertad de prensa está en peligro en todos los lugares del mundo, desde hace muchos años y lo seguir estando: el problema aquí somos los humanos”.
“La conciencia es un algoritmo muy complejo, por así decirlo, que todavía nos cuesta imitarlo: tenemos unos que analizan sentimientos, pero saben de sentimientos porque para eso fueron entrenados y si algo se sale de su esquema, es predecible que se equivoque; creo que todavía la supuesta batalla entre inteligencia artificial y humanos, todavía falta mucho para ser reemplazados, por eso prefiero la palabra “transformarnos”, porque la conciencia nos permite evaluar cada acción y tomamos la decisión más asertiva y nos hace superior a las máquinas”, sostuvo Villarreal.
El ingeniero experto agregó que estas tecnologías van a poder simular mucho de lo que hacemos, pero por ser solo humanos mantenemos ventaja. “Se los digo yo que paso más con máquinas que con mis hijos: esa esencia humana nunca la he visto ahí, y de pronto ello nos enseñará a valorar más la esencia humana, de pronto eso es lo que a futuro costará más en el mundo y no lo que hagan las máquinas”.
“Si me preguntan a mí, digo que la inteligencia artificial es todavía ciencia ficción. Para mí no es inteligencia, sino un robot como el que tenemos para las llamadas de atención al cliente que nadie quiere escuchar; lo que me aterra es que la gente se confíe tanto en lo que eso produce y coincido en que está muy incipiente”, respondió Anturi. “La inteligencia artificial está basada en información del pasado y la noticia es novedad, hay un problema enorme porque si nosotros hacemos novedades, cómo le vamos a pedir a una máquina que genere una noticia nueva”.
“Se mencionaron las virtudes en términos de utilidad de esta herramienta, pero más allá de eso, periodísticamente hablando, el reto de hablar de IA desde el periodismo trae un montón de ángulos que se pierden detrás de la tecnología, sus virtudes, alcances y usos”, arguyó Rincón. “Los enfoques sociológicos son importantes porque hay un montón de ejemplos de que el desarrollo va embaladísimo sin tener en cuenta preguntas que tienen que ver con los derechos humanos, la justicia social, el cambio climático y otras paradojas que me vienen a la cabeza, como que para soportar la cantidad de insumos se tienen que explotar de la tierra, cobre, litio, materiales necesarios para hacer transistores, lo que de entrada tiene una repercusión en el medioambiente”.
Haz clic en la imagen y accede a la galería de fotos del evento
Sitios de interés


